Gschlunerhof
Servicios principales
- The lagest option:
- 5 huéspedes
- 4 camas
- 2 dormitorios
Ubicación
Este apartamento de 54 m², Gschlunerhof Castelrotto, ofrece vistas al lago y está con bellos paisajes ubicado a una distancia de 2 km de la Chiesa di San Valentino. Los huéspedes podrán disfrutar de Wi-Fi y un aparcamiento privado en las instalaciones.
Las Seis - Seiseralm y el Laranz están a 10 minutos en coche y a poco más de 25 minutos a pie del apartamento, respectivamente. Se encuentra en Castelrotto, a 3 km del centro de la ciudad.
Dispone de 2 dormitorios con capacidad para 5 personas. El apartamento Gschlunerhof destaca por ofrecer comodidades como secador de pelo y toallas de baño en el baño. Además, hay bidé, bañera de hidromasaje y ducha.
Con instalaciones de autoservicio como una cocina totalmente equipada, este establecimiento también cuenta con una zona de comedor exterior donde los huéspedes pueden relajarse y disfrutar de sus comidas. La estación de autobuses Malid está a un corto paseo de este apartamento. El jacuzzi y la sauna del apartamento Gschlunerhof garantizan una experiencia placentera. Además, los huéspedes pueden relajarse en un salón de spa, que contribuyen a la relajación general.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de escapar a Gschlunerhof, un rincón encantador ubicado en Castelrotto, en la hermosa región de Trentino Alto Adige. Desde el momento en que llegamos, la comodidad del apartamento nos cautivó; cuenta con un diseño elegante, un balcón que ofrece vistas panorámicas y una cocina completamente equipada que me permitió poner en práctica mis habilidades culinarias. Disfrutamos de un desayuno continental diario que nos preparó para nuestras aventuras al aire libre, ya que la zona invita a realizar senderismo y esquí en la temporada adecuada. El jardín y la terraza fueron el lugar perfecto para relajarnos después de un día de exploración, un verdadero deleite para los sentidos. Además, la atención al detalle en el servicio nos hizo sentir como en casa, algo crucial para un conocedor de la gastronomía como yo. Gschlunerhof no solo es un lugar para alojarse, sino un refugio para disfrutar de la naturaleza y la buena comida en buena compañía. Sin duda, un destino que recomendaré a mis amigos y colegas.